lunes, 23 de julio de 2007

Pendientes del móvil



Esto que os cuento y os enseño me pasó en un viaje reciente que hice a Egipto, nosotros vivimos pendientes de esa cosita pequeña que va siempre en el bolso dando vueltas, y mirad allí con que simplicidad llevan su vida. Para nosotros es un objeto sin importancia, en muchas ocasiones, si se nos pierde no pasa nada, otro nuevo y ya está, es fácil. Que no sabemos que regalar a nuestros niños, pues un móvil, pero hombre por dios, para que querrá un niño un teléfono móvil, si yo no me compré el mío hasta que cumplí los 25, no se, no lo entiendo. No, no nos engañemos diciendo que así los tenemos más controlados, que a mí, mi madre me tenía en todo momento controlada y yo no llevaba móvil. Tampoco es válida la excusa ya que, siempre queda la alternativa de apagarlo, y ohhhh, me quedé sin batería, o mejor aún, no tengo cobertura.
Hemos hecho de nuestras vidas una cadena invisible que nos ata al pequeño aparatito de por vida, e incluso los hay que ahora llevamos dos, pero vamos a ver, para que quiero dos móviles, pues sí, los llevo...
A ver, que levante la mano el que esté dispuesto a pasar una semana sin encender el suyo, sin controlar quién nos ha llamado, sin controlar los mensajes, como cambia nuestra vida y como nos la complicamos. Aún recuerdo cuando antes llamabas a alguien a casa, y si no estaba, pues lo intentabas de nuevo, a alguién le pasó algo por no contestar en ese momento?? Yo creo que no, haced memoria, y pensad si merece la pena que vivamos tan pendientes de nuestro móvil en determinadas ocasiones.
Besitos

No hay comentarios: